Bebida famosa, rusa (o polaca), asociada (a veces) a tajadas monumentales, a narices rojas y gorros con pelo, el vodka es hoy la gran promesa de las bebidas de moda. Siempre en un discreto segundo (o tercero, o cuarto) plano, tiene también un punto de mucho glamour. Sí, queridos, el vodka (водка en ruso) es la bebida base del Cosmopolitan (ay, bendito Sexo en Nueva York que me abrió las puertas de ese cóctel) y de grandes mitos como el Vodka Martini que, agitado y no revuelto, pide James Bond en sus pelis. Ah, y del redentor Bloody Mary…
Pero a mí lo que más me alucina del mundo vodka-friendly es que, para algunos, cuanto menos aromático y con un sabor más neutro, mejor. Porque el punto del vodka, amigos, es la textura. Vaya que sí. Adoro (¿qué os pensábais?) esta bebida canalla. Leer más








