Pechuga de pollo rellena y chutney de frambuesa

firmarustica

Momentos que van desvaneciéndose despacio, luces que centellean como mil estrellas bajo el cielo, bajan entre las avenidas, calles y recovecos de cada ciudad, iluminan cada pensamiento, recuerdos  y sensaciones que ni el viento más frío puede apagar.  El calor inunda no sólo las habitaciones, sino cada pequeño detalle que se va cocinando dentro de nosotros mismos.

La complicidad se va despertando entre sonrisas y complicidad,  los tiempos enrevesados hacen una pausa en el calendario, más no en la conciencia,  las tribulaciones se abren a un resquicio de fortaleza, la oscuridad es sólo parte de la luz, y las ganas de creer, se llenan de ilusiones y cariño… ha llegado el momento de celebrar.

Los aromas van inundado despacio los días, las premuras, el ir y venir entre lazos de colores, cajas con sorpresas, galletas horneándose, aroma a canela, jengibre, vainilla y anís que se hacen cómplices de las bebidas que reconfortan corazón y cuerpo,   fulgores de chimeneas, pinos que se rellenan de deseos a la víspera de navidad, abrazos, miradas, no importa el momento, ni el sitio, solo las ganas de  compartir lo mejor cada día, con más fuerza e ilusión.

Las noches son todas buenas, son todas una oportunidad de crecer y compartir, entre una mesa llena de personas que como todas vibramos y vivimos con el cariño de aquellos que hacen latir nuestros mejores sentimientos en el  día a día, con quienes los sabores de una cena son la sonrisa del día siguiente, y hoy quiero compartir con ustedes una cena llena de cariño, sencilla, y delicada para esa noche especial que celebramos cada año en compañía de nuestra familia y amigos.

Una pechuga de pollo que se vuelve suave al cocinarse cuidadosamente en una cama de vino blanco que la conserva jugosa y llena de sabor, con una corteza crocante que contiene en su interior una sorpresa de requesón en espiral, con nueces y manzanas caramelizadas, esperando ansiosa, ese corte que deje escapar cada nota de sabor para regalarse sin condiciones a nuestro antojo, acompañada de un chutney de frambuesas agridulce, con un ligero toque picante que calienta  el cuerpo  y que los hará disfrutar mientras llega la Navidad.

❦ Sobre el pollo y las frambuesas

El pollo es de esas aves que se aman o se repelen apasionadamente. Lleva su andanza por el mundo desde hace muchos muchos siglos a.C. Su origen, allá en Oriente, se debate entre China y la India y posteriormente fue importada a Europa por los romanos en sus viajes alrededor del mundo, así llegó a Europa para quedarse como una de las aves consentidas entre  el pueblo a través del comercio con Persia. En América, los pueblos indígenas lo conocieron con la llegada de los españoles, acostumbrados a consumir carne de ave salvaje por medio de las redes y la caza, así que recibieron a esta ave de crianza doméstica con gusto, y pronto pasó a formar parte  de su dieta, y también para pagar el tributo correspondiente que el virreinato impuso en esos viejos tiempos.

El pollo forma parte de la historia del mundo, vio nacer imperios, derrocar emperadores, tiranos que terminaron locos, músicos que amaron su carne, brujos que los enaltecieron en sus rituales más decadentes, invitados de lujo en las mejores o más sencillas ceremonias, el pollo ha recorrido un largo camino durante siglos y hoy nos acompaña llenando de sabor la mesa de aquellos que gustan de su carne suave y jugosa.

Su consumo ha sido también cuestionado en ocasiones, se le acusa de la gripe aviar,  ha sufrido depresiones importantes durante la Edad Media, recuperándose fabulosamente  hace unos siglos y en el presente, considerada como una de las carnes más deliciosas, elevada al nivel de un engalanado faisán, gracias a las creaciones culinarias de reconocidos chefs tan famosas como Le Cordon Bleu o el Pollo Kiev.

Entre los mitos que le acompañan, se cuenta que quien tuviese en su poder la crianza de esta ave, nunca pasaría hambre si procuraba un buen cuidado a cada una de ellas, además el gallo ha sido reconocido durante mucho tiempo como un símbolo de fuerza y fertilidad.  Se cree que el consumo de pollo ayuda a acrecentar el deseo sexual.

En la literatura se encuentra presente  como protagonista de infinidad de cuentos, principalmente infantiles, y titula el  libro con notas positivas:  ”Caldo de Pollo para el Alma”. Protagonista de leyendas que corren de boca en boca como la historia del gallo sin cabeza, sin contar con su aparición en el cine dónde ha logrado alcanzar de lleno la fama. Como si todo esto no le bastara a esta curiosa ave, sus propiedades nutritivas lo respaldan indudablemente, rico en vitamina B12, niacina, riboflavina, tiamina y ácido ascórbico, así como minerales, hierro, sodio, azufre y fósforo entre otros, además de nutrientes que ayudan a formar la estructura de los tejidos, contiene aminoácidos que son esenciales para el ser humano. Es el consentido en las dietas bajas en grasa e ideal para aquellos que padecen de ácido úrico, sin duda el pollo es una cajita de sorpresas  que no podemos  dejar pasar por alto, como tampoco tenemos que hacerlo con las maravillosas frambuesas que con su color rojo granate.

Las frambuesas  se nos presentan desde hace muchos años con un nombre rotundo y sensual: Rubus Idaeus. Estas frutillas tentadoras,  son una especie del género Rubus, nacieron  cerca de Europa y norte de Asia, aunque han viajado hasta tierras lejanas,  desde su nacimiento.  Tiene en su familia a  una cantidad incalculable de “hermanas” aún sin clasificar, siendo las más conocidas: frambuesa negra, azul, roja y amarilla,  esta última es más caprichosa y se da mejor en tierras con clima húmedo. Su sabor dulce y sus colores atrevidamente profundos conquistan a los más exigentes, son frágiles y suaves, ideales  para esas pociones antiguas de amor, usadas como esencias en perfumes naturales y cremas por su carácter afrodisíaco, los hinduistas consideran a este fruto el correspondiente a la segunda chacra svadhisthana.

Es además una fruta mimada por las artes, su nombre viaja por varias capítulos de novelas y poesías  llenas de belleza como las Elegías de Goethe,  o en uno de mis cuadros favoritos de El Bosco y su maravilloso Jardín de las delicias, donde una de las frutas que degustan sus habitantes son nuestras queridas frambuesas. Inspira casi sin proponérselo,  a quien goza de sus favores dulces e incomparables, no hay nada más reconfortante que ver crecer un frambueso, con sus flores delicadas y aromáticas.

Sus propiedades la hacen aún más apetecible, sus hojas sirven para elaborar infusiones que pueden ayudar a aliviar los estados de alteración nerviosa, como estrés o ansiedad, ayuda a la producción y generación del impulso nervioso y muscular, es un poderoso antinflamatorio en ungüento,  además se cree que ayuda a fortalecer los músculos, motivo por el cual durante muchos años se recomendó para facilitar el parto.  Es maravillosa para prevenir y curar resfriados por su alto contenido de vitamina C, además de vitaminas del gripo B, provitamina A, minerales como calcio, fosfatos y hierro, además son bajas en calorías, llenas de fibra y antioxidantes.

Las frambuesas son de mis frutos favoritos, es ideal para elaborar, panes contundentes, jarabes, panecillos,  o al natural son un placer imperdible. Hoy acompaña a nuestro pollo relleno en forma de chutney, para hacer las delicias en estas fiestas señaladas.

Espero que disfruten de esta propuesta, que celebren acompañados de sus seres queridos… Desde La Granja Gourmet con mucho cariño les deseamos unas ¡Muy Felices Fiestas!

¿Te ha gustado la receta? ¿Tienes una preferida para las cenas navideñas que quieras comentarnos? Te invitamos a hacer tus aportaciones en los comentarios o bien poniéndote en contacto directamente con nosotros.

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5 respuestas a Pechuga de pollo rellena y chutney de frambuesa

  1. Has vestido de gala al pollo, se le ha subido el rojo y ahora preside la mesa con todo esplendor, gracias guapa! eres toda una artista.
    Besito

  2. Mayte, una maravillosa receta de nuevo…el chutney me llama desde lo más profundo de la foto…qué color, que belleza… me encanta! (me gustan mucho los chutneys!)
    Es una receta genial para estos días!

  3. Cuando inventarán la fotografía en tres dimensiones y comestible…. Me encanta, esa piel dorada del pollo, así tostadita, se me hace la boca agua. Y el Chutney tiene una pinta escandalosa. Muy rico, preciosas fotos.

  4. Muchas gracias por sus comentarios y aportaciones, espero que disfruten mucho de sus fiestas!!

    ¡Feliz Año!

  5. Mayte, aparte de encantarme la receta del pollo, me encanta la sensibilidad que tienes con la poesía, eres una gran persona. Besinos

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