Se atribuye nada menos que al insigne Julio César la frase: Beati Hispani quibus bibere vivere est, que podríamos traducir como “afortunados los españoles para los que beber es vivir”. Algo debía de saber el emperador romano cuando a lo largo de los siglos el buen vino de este país se ha ganado un prestigio propio, siendo uno de los más reconocidos y reconocibles en todo el mundo el de Rioja, denominación de origen de Bodegas Ysios, un proyecto renovador de la tradición vinícola que hemos tenido la oportunidad de conocer.
Si hay un lugar emblemático del vino autóctono es sin duda la Rioja Alavesa (Arabako Errioxa en euskera), una de las siete comarcas o cuadrillas en que se divide Álava, la provincia más sureña de las tres que componen el País Vasco. Su capital comarcal es la “Muy Noble, Leal y Coronada Villa” de Laguardia, una población de origen medieval cuyos orígenes se remontan al siglo X, rodeada por una muralla levantada en tiempos del rey navarro Sancho el Fuerte y que hoy cuenta con unos 1.550 habitantes.
La comarca riojano-alavesa, que comprende unos 11.500 habitantes, limita al norte con la Sierra de Cantabria que alcanza cotas de 1.300 metros y al sur con el río Ebro que hace de frontera con la comunidad de La Rioja. Toda esta región forma parte de la Denominación de Origen Calificada Rioja, y su notabilísima producción vinícola es el motor de la economía local, para lo que cuenta con 11.500 hectáreas dedicadas en exclusiva al cultivo de la vid. Como no puede ser de otra manera, también dispone de una Asociación de Bodegas y su propia Ruta del Vino.
En este lugar privilegiado, a unos 45 kilómetros de Vitoria y a sólo 14 de Logroño (recientemente elegida capital gastronómica 2012) desde 2001 se alza un edificio de 8.000 metros cuadrados realmente singular diseñado por el afamado y controvertido arquitecto valenciano Santiago Calatrava. Desde su concepción se proyectó que fuera el corazón de bodegas Ysios, epicentro de un proyecto vinícola basado en 75 hectáreas de viñedos de uva 100% Tempranillo pertenecientes a Bodegas Domecq y la multinacional francesa Pernod Ricard. Este monumento al vino se integra en un paisaje de gran belleza con el telón de fondo de las imponentes montañas cántabras que sirven de muro de contención natural de los rigores del clima que viene del Mar Cantábrico.
La fachada y cara sur del edificio mira de frente a Laguardia, y desde el primer momento llaman la atención los muros sinuosos de madera bañada en sales de cobre y que se reflejan en un pequeño foso de agua componiendo una imagen que recuerda a las barricas del vino. Remata en contraste un techado de aluminio de formas que encuentran antecedentes en las Escuelas de la Sagrada Familia construidas en Barcelona por Antoni Gaudí en 1909.
El nombre Ysios refiere a la diosa egipcia Isis, hermana y a la vez esposa del dios máximo Osiris, a quien según la mitología resucitó tras ser asesinado por su hermano Seth y le dio un hijo llamado Horus. El culto a Isis parece responder desde un primer momento a la ancestral veneración por la madre naturaleza y la fecundidad de los campos, y formó parte del amplio catálogo de deidades del Imperio Romano, lo que hizo que se expandiera por toda Europa Occidental. En España se conservan restos de un templo del año 70 d.C. dedicado a Isidi Dominae (en latín, “Isis soberana”) cerca de Tarifa, en la costa andaluza. Con el auge del cristianismo la tradicional representación de Isis con su hijo en brazos se fue confundiendo con la Virgen María y el niño Jesús.
❦ Los vinos de Ysios
En nuestra visita a esta bodega, el experto enólogo Luis Zudaire, responsable del día a día de las vides de Ysios desde hace más de cinco años, tuvo la amabilidad de explicarnos a los asistentes el proceso de producción paso a paso.
Todo comienza en los distintos terruños y las cepas, que en el caso de bodegas Ysios rondan los 30 años de edad, siendo las más añejas de unos 80 y que se dedican a botellas de una Edición Limitada. Según los terrenos donde se encuentran las viñas, se potencian diferentes cualidades. Por ejemplo, a 600 metros de altitud las uvas producen un vino de color y concentración más intensos, mientras que cerca del río Ebro se disfrutan condiciones climáticas más mediterráneas que dan lugar a vinos más suaves.
La uva Tempranillo de Ysios se vendimia a mano, en lo que supone una primera selección pormenorizada de la materia prima. A continuación, se transportan en pequeñas cajas a la bodega, donde se procede a una segunda discriminación de los mejores racimos y a separar también manualmente el tallo (llamado raspa, raspón o escobajo) del fruto, en un proceso denominado despalillar en esta mesa de trabajo:
A continuación, la uva inicia su camino por gravedad hacia 36 modernos depósitos troncocónicos, que en la Rioja Alavesa Ysios fue pionera en utilizar y desde donde Zudaire y su equipo efectúan análisis químicos y seguimiento de los niveles de azúcares exhaustivo y constante, catando y evaluando diariamente la evolución del mosto. Al igual que durante el cultivo, el estudio y crianza se realiza individualmente, si en el primer paso por terruños, en este segundo por depósitos.
Una de las ventajas que ofrecen estos depósitos es que permiten sumergir el llamado sombrero, es decir, la masa más sólida del mosto que tiende a flotar y por tanto acumularse en la parte superior. De esta manera la pulpa está en mayor contacto con el vino que adquiere los colores, aromas y sabores deseados. El coupage, o mezcla de vinos, permite también afinar el tiro y buscar sabores y propiedades concretas. Es interesante destacar que esta bodega de la Rioja Alavesa realiza algunas mezclas experimentales en colaboración con sumilleres de restaurantes de prestigio.
En Ysios todos los vinos son Reserva, lo que se traduce en un periodo de crianza de entre 14 y 16 meses en barricas de roble sobre todo francés y americano. “Contamos con un pequeño porcentaje de roble húngaro (5%) que por su tipo de porosidad respeta el carácter frutado del vino, pero sobre todo usamos barricas de roble francés nuevas de tostado medio, para que no marquen tanto el vino”, explica Zudaire. Las maderas de tostado medio son las que mejor funcionan para vinos de Reserva, al preservar aromas de la variedad incorporando matices avainillados y ligeros torrefactos.
Las barricas galas proceden de tonelerías del prestigio de Demptos, Allary y François Frères, y algunas de ellas se han fabricado con maderas seleccionadas directamente por Ysios en los bosques de Fontainebleau, Chantilly y Jupilles, localizando en la zona Bassin Parisien las más adecuadas.
Finalmente y como última fase del proceso de crianza el vino se mantiene un mínimo de 22 meses en botella antes de comercializarse para el gran público. Los tipos de Reserva 100% Tempranillo resultantes son básicamente tres:
- Ysios Reserva. Complejo y elegante, color rojo rubí de buena intensidad en nariz, con aromas a frutas negras maduras y un acento torrefacto. Amplio en boca, concentrado y con un tanino bien integrado. Equilibrado y persistente.
- Ysios Edición Limitada. Procedente de las cepas más antiguas, sólo ese producen 5.000 botellas al año. Las uvas de estas cepas son controladas con especial celo durante su crecimiento en los campos. Es un vino de color rojo picota, intenso en nariz, con aromas de frutas negras maduras y un elegante fondo torrefacto. Es un vino amable aunque con alta persistencia en boca.
- Edición especial Ysios&Ion Fiz. Recuperando la apuesta por el diseño que supone la propia bodega, el diseñador guipuzcoano Ion Fiz puso su firma a una estilizada y elegante botella.
El trabajo desarrollado por Ysios desde su puesta en marcha hace apenas unos años ha obtenido una buena respuesta entre los estudiosos del sector. Por ejemplo, sus vinos Reserva 2006 y el Edición Limitada 2007 han sido merecedores de las más altas calificaciones de la Guía Peñin 2012, con 90 y 94 puntos respectivamente. El Reserva además obtuvo en 2011 el oro en Concours Mondial Bruxelles, la plata en International Wine Challenge y en el International Wine & Spirit Competition y el bronce en Decanter World Wine Awards.
❦ Siete copas para pecar con vino
En la bodega Ysios se expone la sorprendente colección 7 Deadly Glasses, del artista inglés Kacper Hamilton, siete originalísimos vasos de vino inspirados en cada uno de los siete pecados capitales del cristianismo, a saber:
- Lujuria. Uno de los vasos más interactivos y participativos, naturalmente hacen falta al menos dos personas para hacerlo funcionar. Una que sujete en alto la copa sobre quien vaya a beber, y el que la degusta con acceso al contenido moviendo con la lengua una bola de cristal que tapona la salida del líquido.
- Pereza. También requiere de algo de ayuda, ya que consiste en otra copa que se sujeta en alto aunque en este caso cuenta con un pequeño grifo simplemente para abrirlo y beber.
- Gula. Una graciosa copa de cristal con esa curva de la felicidad abdominal tan característica que viene a ser la barriga.
- Ira. Afilada copa que requiere de buen pulso para hacer correr un hilo de vino a lo largo de su cuerpo hasta llegar a la boca.
- Envidia. La única copa realmente imbebible de todo el set, completamente agujereada y que deja con las ganas de degustar el contenido.
- Avaricia. Uno de los recipientes más celebrados, es una copa con tentáculos de cristal que también se llenan de vino permitiendo mayor cantidad-
- Soberbia. Sorprendente copa estilo espada-láser de más de un metro de alto.
Esta bodega singular apuesta, como sus inmediatos vecinos de la Rioja Alavesa, Bodegas Marqués de Riscal u otras como Faustino y Protos, por la arquitectura de vanguardia como elemento potenciador del enoturismo, tendencia turística bastante consolidada que convierte al vino en protagonista de una prometedora y novedosa visión del sector, fomentando la participación activa del amante del vino.
En el caso de Ysios, abren sus puertas de lunes a domingo, y para visitarla simplemente hay que solicitar la cita previa, lo que conviene además porque las actividades a realizar se adaptan al perfil de cada visitante. De lunes a viernes hay tres horarios disponibles: 11:00, 13:00 y 16:00. Sábados y domingos a 11:00 y 13:00. Asimismo la bodega está preparada para acoger eventos sociales, convenciones y reuniones de empresa.
En conjunto, es una visita de lo más recomendable para los amantes del vino, y para conocer una región cuyo nombre ha quedado como sinónimo de esta bebida tan inherente al ser humano desde que el mundo es mundo.
Bodegas Ysios Camino la Hoya s/n 01300 Laguardia (Álava) 945 600 640
ysios@pernod-ricard.com
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